39.6 C
Corrientes
38 C
Formosa
40 C
Posadas
40 C
Resistencia
36.7 C
Asunción
Miércoles 08 de febrero de 2023

Cultura Ballroom: la escena de resistencia, lucha y celebración de las disidencias llega a Misiones

La escena ballroom sirve de espacio de encuentro y fraternidad para gente de la comunidad LGBTIQ+. A través de la práctica de baile y disciplinas fashionistas, se generan espacios de militancia, empoderamiento y celebración de la diversidad

-Publicidad-

- Publicidad -

La cultura ballroom lleva mucho tiempo en Buenos Aires, pero en los últimos años ha adquirido una notoriedad que le permitió expandirse y generar eventos en distintas provincias del interior del país.

Además de las performances y batallas de danzas que caracterizan a la escena, ballroom es una cultura que celebra las identidades disidentes y propone nuevas formas de hermandad y relaciones de afecto que sirven para contener y empoderar a una comunidad discriminada por la heteronormatividad cotidiana.

De la mano del grupo “Escena Kiki Misiones”, desde diciembre vienen organizándose distintos talleres y conversatorios en Posadas con el objetivo de sembrar la semilla de la escena en la provincia. El proyecto, denominado “Emergencia Marika”, también trajo talleristas de Buenos Aires y culminará con una competencia ballroom este domingo 8 de enero en el Bar Benavidez de la ciudad.

NEA HOY conversó con la tallerista de Buenos Aires Bicha Tropikalia y con Nahu Miaw 007 (parte de Escena Kiki Misiones) sobre las bases de la cultura ballroom y la importancia de generar estos espacios en la provincia.

 

La cultura Ballroom

Una de las talleristas que vinieron desde Buenos Aires a dar los talleres se llama Bicha Tropikalia. Tropikalia es “house” a la que pertenece bicha. Quienes participan dentro de la cultura ballroom se van agrupando en distintas familias o “houses” que se fueron formando dentro de la escena, y cuando alguien pertenece a una house, utiliza como apellido el nombre de esa house.

Estas houses funcionan como grupos de hermandad dentro de la cultura, en la que sus miembros se dan apoyo tanto en los entrenamientos como en todas las dificultades que atraviesan en el día a día por ser parte de una comunidad que las violenta y discrimina.

 

Para Bicha, esta es la base fundamental desde la que se piensa la cultura ballroom. “La cultura ballroom nace desde la necesidad de generar una instancia de encuentros, de espacios de compartir”, explica, “nace en los barrios bajos de Estados Unidos, en esas sociedades donde no existían los derechos humanos que hoy muchas de la comunidad ya tenemos adquiridos”.

Ahí, la cultura ballroom nace como un espacio de gestación de un movimiento cultural que se empieza a formar alrededor de mujeres afrolatinas, migrantes, travestis, trans, maricones, todas las disidencias”, continua explicando Bicha.

Estas disidencias, que muchas veces no eran aceptadas en una agencia de modelaje o salones de baile, empezaron a crear sus propios espacios para desarrollar éstas disciplinas de una manera en que sea más representativa de su identidad de género. Fue allí que se empezaron a especializar y generar los espacios de competencia y eventos que hoy conocemos dentro de la cultura ballroom.

Entonces, ante el furor de lo fashionista del furor de las pasarelas entre los años 80 y 90, empiezan a imitar y aprender de esas poses y de ese caminar para hacer sus propias pasarelas para mostrarse desde el orgullo de sus identidades afro, latinas”, explica Bicha, “todos esos rasgos que la hegemonía no tenía en cuenta en ese momento, los empiezan a explorar desde el orgullo y potenciarlos”.

Entonces, por un lado la estética festiva, las competencias y los talleres de las distintas disciplinas artísticas brindan a las personas de la comunidad LGBTIQ+ un espacio donde expresar su identidad en formas en que todavía no pueden hacerlo en lugares y eventos heterocis sin el riesgo de recibir, en el mejor de los casos, miradas y comentarios de reproche.

Por el otro, estos eventos y talleres también sirven como espacio de encuentro con otras personas disidentes, donde pueden debatir y compartir experiencias y ayudarse mutuamente en casos de necesidad. De esta forma buscan empoderarse mutuamente a la hora de tener que buscar estrategias o crear espacios de militancia para seguir reclamando por sus derechos.

 

Ballroom no es solamente un estilo de competencia y de baile, sino que es un movimiento cultural en sí mismo” aclara Bicha, “sino que además está involucrado como un espacio de resistencia, de lucha y de celebración. Esa pasarela se transforma en un espacio de reclamo y de reivindicación del orgullo de ser quienes somos”.

Bicha se coloca su propia experiencia como ejemplo de la intersección entre arte y militancia dentro de la cultura Ballroom. Como activista seropositivo, comenta que utiliza su formación en danza para generar proyectos en donde entremezcla desde el cuerpo el arte y el VIH.  

Entonces, no solo venimos a dar talleres y continuar con esto que ya vienen trabajando nuestras amis de Misiones, además venimos a transmitir un poco de ese tinte político y de la historia de ésta cultura que nos convoca de diferentes formas, sea desde tu identidad trans, tu identidad afro, tu identidad seropositiva, tu genero fluido no conforme” concluye Bicha, “es un espacio que está creado para nosotres, que busca empoderarnos y vivenciar con orgullo nuestra vida”.

 

Cultura Ballroom en Misiones

Nahu es posadeña, pero viviendo un tiempo en Buenos Aires pudo vivir y transitar la escena ballroom de la capital. Adoptando el nombre artístico Nahu Miaw 007 (las “007” son las que no pertenecen a ninguna agrupación en particular dentro de la cultura ballroom), participó de distintos eventos, talleres y competencias dentro de la cultura ballroom.

Siendo parte de ésta cultura, no solo encontró y se entrenó en distintas formas artísticas a través de las cuales expresar y manifestar su identidad, sino que también halló espacios de encuentro, relación y contención junto a otras personas que estaban o habían pasado por las mismas realidades que ella.

Ya en tierra colorada, notó que haber tenido la suerte de transitar éstos espacios la había dotado de una fortalezas que le daban más valor para hacer cosas que sus amigas todavía no se animaban, como salir en pollera a la calle o caer con peluca y maquillaje a una fiesta

 

Esto la motivó a juntarse con Narcy 007, quien también había transitado por el circuito ballroom de Buenos Aires, y con la performer Barbi Latina para formar “Escena Kiki Misiones, un grupo que tiene por objetivo difundir y promocionar la cultura ballroom en Misiones y generar un nuevo espacio de encuentro y confraternización de la comunidad LGBTIQ+.

El proyecto lo llamamos ‘emergencia marika’, justamente haciendo referencia a la necesidad urgente de habilitar nuevos espacios de reunión, de comunidad, de conversación que creemos que la cultura ballroom trae y brinda para las diferentes personas” explica Nahu. 

La explosión de la cultura ballroom en los últimos años permitió que el movimiento se vaya federalizando, organizando distintos talleres y hasta nuevas houses en distintas provincias del interior argentino.

Para Nahu, esta federalización es necesaria, ya que generar espacios ballroom en una provincia como Misiones permitirá que, en un futuro, las personas de la comunidad no sientan que necesitan dejar sus provincias, sus trabajos y sus familias para poder ser quienes son.

El ciclo “Emergencia Marika” tuvo su primer encuentro el 15 de diciembre, en el que se realizó un conversatorio para compartir conceptos teóricos sobre la historia y fundamentos de la cultura ballroom y las razones por las que creían importante que ésta cultura se pudiera generar en la provincia.

Luego se invitó a la gente a participar de los distintos talleres y entrenamientos de las distintas disciplinas que se utilizan en ballroom para las presentaciones y competencias, como el vestuario, maquillaje, el runaway, donde se practica la forma de caminar por la pasarela, o Vogue, el emblemático estilo de baile de la comunidad.

Según cuenta Nahu, estas disciplinas artísticas que se entrenan en ballroom no solo sirven para la competencia, sino que “buscan empoderar diferentes cosas de la personalidad de uno, mediante el vestuario, la creación de un personaje, el baile, todas estas cosas que por mucho tiempo la comunidad LGBTIQ+ no pudo hacer o que no nos sentimos seguras haciéndolo en otro lugar, venimos y lo hacemos acá”.

Finalmente, ésta semana se contó con la presencia de talleristas de Buenos Aires que terminaron de pulir estos conceptos y continuaron con los entrenamientos en las distintas disciplinas antes del cierre del proyecto. Aprovechando su presencia, además se dará un conversatorio sobre Ballroom y activismo VIH el sábado 7 de enero.

El evento Ballroom que servirá de cierre de los talleres será el domingo 8 de enero en el Bar Benavides de la ciudad de Posadas. Con el tema “Vestí tu Bandera”, se realizarán presentaciones en las distintas categorías.

Entonces todas las personas que deseen ir a lucirse ese día, van, caminan, y también compiten, pero más allá de la competencia, el ojo está puesto en la celebración, en el empoderamiento y en la seguridad de poder ir a hacerlo”, explica Nahu.

 

ADEMÁS EN NEA HOY:

El sábado se hará una nueva Marcha del Orgullo LGBTIQ+ en Posadas

Fue despedido de un colegio religioso por casarse con su pareja y deberán indemnizarlo por un millón de pesos

Escribió la primera tesis en lenguaje inclusivo en la región y le pintaron una esvástica en la casa: “Todavía hay mucho odio hacia nuestras identidades”

últimas noticias

-Publicidad-

-Publicidad-

- Publicidad -

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

TE PUEDE INTERESAR

- Publicidad -